Y si lo sabíamos, ¿Por qué nos inflamos a pizza anoche?
Pues por el mismo motivo que el hombre hace muchas de las cosas que hace: Porque podíamos.
Pero pagamos las consecuencias y no hemos pegado ojo en toda la noche, con la barriguita "pronunsiá", y con una sed de camello, dando vueltas, molestando y cansados.
En fin, el ser humano es incorregible... y nosotros también.
Vi a mi amigo Javi, que hacía mucho que no le veía y que no hablábamos. Además, pude conocer mejor a sus compañeros de aventuras, Fran y Edu, con los que os recomiendo pasar una velada.
Luego, disfrutamos de una cena excelente en "El Mollete", que no decepcionó ni las expectativas ni los apetitos...yo sabía que Úrsula, el alma de esa pequeña cocina, no podría decepcionar... la crítica gastronómica se la dejo a ellos, que ya la publicarán con más detenimiento.
Y sobre todo pasó algo para mí muy importante.
Sabéis que últimamente no he estado pasando por mis mejores momentos. Tanto entierro le agria el carácter a cualquiera, y necesitaba un respiro. Y pude respirar "de pie o sentado" gracias a la compañía, las risas, la comida y la experiencia de compartir, enseñar, escuchar y aprender que ayer las "tres patas del banco", como ellos se autodenominan, me ofrecieron en bandeja.
Porque eso es lo que nos queda por hacer, seguir adelante porque la vida sigue. Y la verdad es que no hay mejor modo que empezar a seguirla con la actitud y la energía que recogí ayer cenando, riendo y bebiendo vino.
Desde SDP, desde mi casa (que es la vuestra) y desde mi corazón, os doy la gracias a los tres por el trampolín que anoche brindasteis a este perro cansado.
Y los demás, no dudéis en intentar conseguir una cena depieosentado. No os lo penséis ni un segundo.
Dicen que el hombre y el burro son los únicos animales que tropiezan dos veces con la misma piedra...y tu piensas, hace falta ser gilipollas tonto...
Pues no, piensa en la de veces que te tropiezas queriendo y luego prometes no volver a hacerlo.
¿Cuántas veces dices eso de "no vuelvo a beber"?
Mi mujer y yo sabemos de sobra que si cenamos mucho, dormimos mal. Si pedimos una pizza por ejemplo, nos pasamos toda la noche despertándonos para ir a beber agua, dando vueltas en la cama, molestos y molestando al otro...